La autovía no “pisa” Elda

La autovía no “pisa” Elda

Solamente alrededor de 800 metros lineales se encuentran cercanos en la zona del “Rebentó” pero sin “invadir” esta transitada vía de comunicación

Indigna un poco que en los medios de comunicación aparezca la autovía Madrid-Alicante o Alicante-Madrid asegurando que pasa por Elda y se “olvidan” de que realmente discurre totalmente por Petrer en el tramo comprendido entre Sax y Novelda. Hace unos meses apareció en los telediarios de prácticamente todas las cadenas de televisión de ámbito nacional que se había producido un grave accidente con dos víctimas mortales en “la autovía que pasa por la ciudad alicantina de Elda”.

Dicho siniestro se produjo en la zona de El Guirney a casi dos kilómetros de la población eldense. No es una información aislada. Es “normal” que en los medios de comunicación, incluso en la prensa provincial, se afirme con rotundidad esa ubicación inexacta y muchas veces tendenciosa. Sin ir más lejos, el pasado sábado el diario Información publicó un reportaje en el que se volvía a decir que la autovía entre Alicante y Villena pasaba por los términos municipales de Monforte, Novelda, Elda, Petrer, Sax y Villena.

El concejal eldense, representante del partido Ciudadanos, Francisco Sánchez Martínez, había iniciado una campaña para pedir que a esta importante y transitada vía de comunicación se le ampliara un tercer carril tal y como se aprobó hace ya casi diez años y que, desde entonces, todavía sigue sin ejecutarse y totalmente paralizado.

Esta autovía, de solamente dos carriles, es de las más transitadas de España con una media diaria de 60.000 vehículos y, como consecuencia de ello, con demasiados accidentes, muchos de ellos mortales. La iniciativa de este colectivo es justa y merece el apoyo de todos los partidos políticos del Medio y Alto Vinalopó.

 HACIENDO HISTORIA
 Cuando en los últimos años de la década de los sesenta y los primeros de los setenta la Dirección Nacional de Carreteras decidió que la carretera nacional dejara de pasar por el centro de la vecina población fue todo un trauma para los eldenses, acostumbrados al trasiego de vehículos que iban o venían en ambas direcciones y que cruzaban el centro tradicional de Elda.

Cuando se conoció que el nuevo trazado no “pisaría” su término fue motivo de innumerables comentarios en su contra. Incluso las autoridades de la época propusieron ante los responsables del Estado un nuevo trazado que discurriera por las inmediaciones de la Torreta y por las cercanías de lo que hoy es la avenida de Ronda.

Toda una aberración, como fue calificada en aquellos años por los responsables del tráfico nacional. La carretera que venía de Madrid pasaba por las tortuosas curvas de Santa Bárbera después de dejar atrás las inmediaciones de El Poblet, discurría por las inmediaciones de los cementerios de Petrer y Elda y se adentraba por el centro de la vecina población donde dos policías regulaban el tráfico, uno, en el cruce de la calle Dahellos y otro, en “la “esquina del guardia” (en la avenida de Chapí) y de allí hasta llegar a una carretera más amplia que dividía los dos términos municipales y enfilaba camino hacia Alicante.

O a la inversa. Los entonces responsables del tráfico rodado, tras varios estudios, decidieron que la carretera pasara “por detrás del castillo de Petrer”, desde el término municipal de Novelda – a la altura del nacimiento de agua salada que separa los territorios noveldense y petrerense- con nuestra población, hasta el de la vecina ciudad de Sax en los aledaños de la antigua cantera que suministraba piedra de calidad por media España.

En total, casi diez kilómetros que, por una parte, dejó el pueblo aislado y las partidas rurales de Salinetes dividida en dos mitades y, por otra, sirvió para desarrollar el pueblo tanto en el plano económico como en el urbanístico. Ni la antigua carretera ni posteriormente el desdoblamiento en autovía “tocaron” nunca territorio eldense.

Lo más cercano, alrededor de setecientos metros lineales en las inmediaciones del monte de Bateig, pero sin “pisar” la concurrida vía de comunicación.

Cabe recordar que el antiguo puesto de carretera de la Cruz Roja de Elda estaba ubicado en territorio petrerense y el charco impermeabilizado de arcilla situado en la parte derecha del acceso desde Elda a la autovía es de Petrer y sus tierras arcillosas –el Reclot del Rebentó- se explotaban para la elaboración de tejas y ladrillos por parte de los propietarios de la antigua cerámica Millá.

La rambla de Bateig, que todavía lo cruza para ir a Monóvar o en dirección a Alicante, también pertenece al territorio petrerense.

A principios de la década de los años setenta del pasado siglo se terminó la nueva carretera en la que hubo que construir un gran viaducto de 23 metros de altura y 155 metros de largo que atravesara la rambla de Puça y que cuando se desdobló la carretera tuvo también que ser ampliado.


LA AVENIDA DE MADRID
 El último “cartucho” que les quedaba a las autoridades de la época en la vecina población es que la antigua carretera nacional no se alejara demasiado de su casco urbano.

Se han preguntado alguna vez ¿por qué la avenida de Madrid es tan ancha y tan recta?. Por esta amplia calle debía pasar la carretera de ahí que se denominara con el nombre de la capital del Estado. Tenía una doble misión en caso de aprobarse.

Por un lado que estuviera cerca y por el otro que dicha carretera delimitara los términos municipales de Petrer y Elda con un claro perjuicio para la primera población ya que se perdían muchísimas calles situadas al oeste del casco urbano y también un buen número de habitantes.

En aquellos años existían dos “cascos urbanos” separados por gran cantidad de bancales y huertas. Por una parte el casco urbano tradicional, las nuevas fábricas y talleres de calzado y por la otra las nuevas viviendas construidas al socaire de la expansión eldense.

Para que esto no ocurriera el alcalde de la época, Pedro Herrero, realizó innumerables viajes a Madrid y se “valió” de importantes e influyentes amistades.


PEZ GRANDE Y PEZ CHICO
Siempre se ha dicho que el pez grande se come al más pequeño y la historia de las dos principales poblaciones del valle está plagada de ejemplos en este sentido. No hace falta alargarse mucho en el tiempo para corroborar que ha sido así.

El Poblet y la última sede del gobierno de la II República lo ubicaban –incluso historiadores de prestigio- en Elda. Lo mismo que algunas casas de campo donde vivieron importantes políticos de la época a nivel nacional. La gran casa de campo –con frondosa pinada- en lo que hoy es el hipermercado Aldi de la avenida del Mediterráneo se “ubicaba” en la ciudad vecina cuando no era cierto.

El margen izquierdo del Pantano de Elda también fue anexionado hasta que hace muy pocos años los responsables del catastro petrerense pusieron los términos cada uno en su sitio. Más reciente fue la colocación de un rótulo con el nombre de Elda en la rotonda de la avenida del Mediterráneo cuando la mitad de ella es de Petrer. Tuvo que intervenir el alcalde petrerense Pascual Díaz y convencer a su homónima, la también “popular”, Adela Pedrosa.  

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